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Meteoros y Meteoritos

La lluvia de meteoros de las Dracónidas

Publicado por msolarte el 05 de Oct de 2011 - 03:44 AM

Por considerarlo de interés para nuestros lectores replicamos los contenidos del correo electrónico titulado "La lluvia de estrellas de las Dracónidas" enviado por Germán Puerta el 4 de octubre de 2011.


Un gran espectáculo celeste se acerca. Normalmente en una noche despejada y sin luna en un buen sitio de observación lejos de las luces de las ciudades, se pueden distinguir varias “estrellas fugaces”, efímeras pero brillantes estelas de luz que cruzan la bóveda celeste. A lo largo del año hay varias "lluvias de estrellas" cuando la Tierra en su viaje espacial intercepta las orbitas de varios cometas, lugares en donde la concentración de material produce la extraordinaria visión de decenas de estrellas fugaces en apenas unas horas. Hay varias lluvias de estrellas mayores como las Perseidas de Agosto que producen docenas de meteoros por hora observables a simple vista; y a numerosas lluvias de estrellas menores como las Dracónidas de Octubre con apenas algunos visibles.

Las lluvias de estrellas

Es maravilloso. Estamos contemplando el cielo estrellado cuando, súbitamente, en fracción de un segundo, una fina pero muy brillante estela luminosa cruza el espacio y desaparece. ¿Que paso? acabamos de observar un meteoro, fenómeno también conocido como "estrella fugaz". Son pequeños intrusos del espacio exterior, generalmente residuos que dejan los cometas a su paso,  la mayoría no más grandes que una semilla.  Sin embargo, a velocidades enormes - hasta 80 km por segundo- entran en contacto con nuestra atmósfera, a alturas que varían entre los 60 y los 120 kms, y se incineran. De hecho, cada día unas 200 toneladas de materiales provenientes del espacio exterior chocan contra nuestra atmósfera.

Hay épocas del año en que este fenómeno se observa con frecuencia. Son las llamadas "lluvias de estrellas", y corresponden al periódico contacto de la Tierra con la órbita de ciertos cometas, trayectorias ricas en materiales que permiten en apenas una hora apreciar decenas y a veces hasta cientos de bólidos y estrellas fugaces.


Las estrellas fugaces se nos presentan en diversidad de formas y colores. Algunas, de cierto tamaño, parecen una gran "bola de fuego" y se conocen como bólidos, del griego bolis, “arma que vuela”. En ocasiones son lo suficientemente grandes como para alcanzar a impactar la superficie. Estos sí son en sentido estricto, meteoritos, del griego, meteoron, “objeto en el aire”, restos metálicos o pétreos derivados de los asteroides y los cometas.

En el año hay ciertas fechas fijas en las que regularmente aparecen las estrellas fugaces con mayor frecuencia, en lo que se conoce como lluvia de estrellas. Las más famosas son las Perseidas, también llamadas Lágrimas de San Lorenzo por coincidir con el martirio de este santo, el 10 de Agosto del año 258 d.C. Reciben el nombre de Perseidas porque al dibujar la trayectoria de estos meteoritos, por efecto de la perspectiva da la sensación de que provinieran en forma radiante de un área del cielo en donde se encuentra la constelación Perseo, al igual que las paralelas líneas de un ferrocarril parecieran juntarse en algún punto del horizonte. Las Leónidas de Noviembre tienen su radiante en la constelación Leo, las Gemínidas de Diciembre tienen radiante en Gemini y así con las demás lluvias periódicas de estrellas.

Las lluvias de estrellas se producen entonces cuando la Tierra cruza una corriente de polvo y partículas generada por el deterioro de los cometas. Los cometas están hechos del material remanente de la nebulosa que dio origen al sistema solar, principalmente de hielo, rocas y gases. Cuando un cometa se acerca al Sol la radiación y el viento solar hacen que los gases de aquél se evaporen y den origen a la característica cola que apunta siempre en dirección contraria al Sol. Eventualmente los materiales expulsados llegan a formar una vuelta completa alrededor del Sol por lo que siempre la Tierra les encuentra en fechas muy precisas.

La “tormentas de meteoros” son extremadamente raras y ocurren solamente cuando la Tierra cruza la órbita de un gran cometa que en ese momento está pasando cerca del Sol, y por lo tanto está arrojando grandes cantidades de material que se concentra en una delgada pero densa cinta dentro del río de polvo.

Las Dracónidas 2011

La lluvia de estrellas de las Dracónidas tiene su radiante en la constelación Draco, el Dragón, una constelación clásica del hemisferio Norte. Draco ha representado a todos los dragones de la mitología, incluyendo al guardián del Vellocino de Oro, derrotado por Hércules en una de sus doce tareas. Draco es una constelación tan larga que nunca se oculta completamente: parece atenta y vigilante en cualquier época del año. Su asterismo principal son las cuatro estrellas de su cabeza, y es cerca de ella en donde se localiza el radiante de las Dracónidas.
El cometa 21P/Giacobini-Zinner es un cometa periódico de 6 años y 5 meses descubierto simultáneamente por el astrónomo franco-italiano Michel Giacobini y el alemán Ernst Zinner el 23 de octubre de 1913. El cometa Giacobini-Zinner es el responsable de las Dracónidas. Los meteoros de las Dracónidas se observan en su máximo el 8 de Octubre, son lentos, 20 kms por segundo, y se consumen a una altura superior a 80 km de la superficie terrestre. Ocasionalmente, cuando éste cometa se encuentra en su perihelio, su mayor proximidad al Sol, cruza simultáneamente la órbita de la Tierra llenando el espacio de abundantes materiales que producen grandes lluvias de meteoros. Así sucedió en 1899, 1933 y 1946, cuando se observaron cientos de estrellas fugaces Dracónidas por hora. Los expertos aseguran que este evento está por suceder el próximo 8 de Octubre y miles de meteoros podrían impactar la Tierra colocando en algún riesgo a los satélites, la Estación Espacial Internacional y al Telescopio Espacial Hubble. Ver por ejemplo:

http://red-estelar.webcindario.com/Lluvia-de-Draconidas-2011.html
http://www.space.com/8604-nasa-prepares-potentially-damaging-2011-meteor-shower.html

Cómo observar las Dracónidas

Pronosticar meteoros es todavía una ciencia inexacta. Ahora con el cometa Giacobini-Zinner de regreso al vecindario la oportunidad de unas magníficas Dracónidas parece entusiasmar a los expertos. Las experiencias de eventos pasados indican que en los años justamente después del paso del cometa las posibilidades de impactar la Tierra con el centro de la densa corriente de polvo se incrementan. Esto se debe a que la parte más densa del enjambre de material sigue al cometa mismo a poca distancia.

¿Donde tendrá lugar el fenómeno?

En principio en todo el planeta se podría observar el evento, más favorables las zonas ecuatoriales y el hemisferio Norte.  El pronóstico indica el máximo entre las 17 horas y las 20 horas Tiempo Universal, (12 a 3 pm hora de Colombia) favoreciendo más a Europa, Africa y Asia. El asunto es que la cinta de material que sigue al cometa está conformada por racimos irregulares de meteoroides; así que algunos lugares de la Tierra pueden verse más favorecidos que otros, por lo que tratar de predecir la hora y el sitio exacto del máximo no es sencillo. Además la corriente de meteoros es extensa y la Tierra dura varios días cruzándola, así que se recomienda también observar el cielo la noche del viernes 7 y la del domingo 9.

Los enjambres de partículas que entran a la atmósfera terrestre pueden producir brillantes meteoros con estelas de varios colores según los elementos que componen cada partícula. Muchas estelas tienen una larga duración e inclusive producen sonido. Si se producen bólidos, estos pueden estallar en la atmósfera o partirse.

No se necesita ningún equipo especial para observar las lluvias de estrellas. Sí es importante, claro está, escoger un sitio de observación lejos de la interferencia de las luces de las ciudades o de los automóviles. En el caso de las Dracónidas, se requiere vista despejada hacia el Norte. En esta ocasión la Luna estará muy brillante así que colóquela a sus espaldas. Ubíquese lo más confortablemente posible en un sitio despejado sin obstáculos como árboles o edificios. Sillas confortables, mantas, alimentos, bebidas y cámara de fotos son esenciales. Los binoculares son opcionales para observar las estelas que pueden durar hasta un minuto en deshacerse. Planeación es el nombre del juego.
La tarea más simple es contar el número de meteoritos y hacer anotaciones. La constelación Draco y su radiante de Dracónidas ya se observaran altos sobre el horizonte del Norte luego del atardecer. No mire directamente hacia el radiante, en donde los meteoritos tendrán estelas cortas. Observe hacia unos 45º  afuera del radiante, aunque en realidad una estrella fugaz puede aparecer en cualquier parte del cielo. Cuando vea un meteorito, prolongue su trayectoria y registre si intercepta el radiante. Si lo hace, es una Dracónida. En caso contrario es un meteorito esporádico. Una Carta Celeste es siempre indispensable en las sesiones de astronomía.

Una gran lluvia de estrellas es un evento supremamente raro. Solamente la pueden observar aquellos que están afuera, en la noche exacta, admirando las maravillas de la bóveda celeste.

Nota: Este artículo puede reproducirse libremente citando al autor.


 

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